sábado, septiembre 18, 2010

Te veo la próxima (pasá un lindo rato)

10
Un marco de fotos hecho a mano.
Un brazalete horrible.
Una obra de arte para colgar.
Una billetera con mi nombre.
Una cicatriz en mi frente.
Una vaquita de San Antonio de ojos tristes.
Una paloma.
Una crema para los granitos.
Una canción sobre esas noches que conocen cosas pero nunca dicen nada.
Una foto guardada en el cajón.
Una lona de playa al fondo del altillo.
Una guerra con su madre.
Un poster de Los Beatles.
Una remera hecha en California.
Una rana de peluche.
Cinco discos.
Una ensalada con ají rojo.
Un primer vaso de Whisky.
Una foto con ojos “tristos”.
Una paleta de azucar.
Un Sticker de Bob Esponja.
El Facebook de una desconocida.
Un perfume que nunca me animé a comprar.
Un jardín japonés.
Cuatro peces de colores.
Una canción sin música.
Una Ola que quería ser Chau.
Un llamado para agradecer mis escritos.
Un espacio vacío en la memoria de tu celular.
Y 10 muñecos de una película para chicos…


Imágenes que ni 26 textos pudieron explicar…


“All the love I’ve got is in my mind”


jueves, septiembre 02, 2010

Un amour éternel

1
Por mas que quiera no puedo regresar el tiempo atrás, quisiera sentir las sensaciones de cuando estaba contigo, saber que la cocina está cerca, tener el té de moras al lado del ordenador,de repente un mensaje de Kima o Raúl, ver a mi almohadita entre tus brazos, ambos esperándome para dormir, y yo pegado en mi ordi, buscando alguna cosa tonta, saber que al día siguiente ya habría quedado a las nueve para ir a jugar tenis con Pablo (el come-orejas) y tranquilamente irme a la cama sin preocupaciones, sentir el aire fresco que se infiltra por la ventana, un aire mas frío que caliente...
Pero todo es diferente, nada es igual, ni ganas de ver una película, ni ganas de hacer un té, ni ganas de salir a jugar tenis, ¿para qué? No es el mismo aire, la sensación es diferente, es una sensación de muerte y monotonía. Estar contigo era un sueño infinito, saber que siempre estabas en las tardes para mi, con algo que contar, con colores en tus ropas, con tus ojitos que me miraban, tu aroma fresco...Sonic Youth.


Te echo de menos.


Au revoir mon amour, à peut-être un de ces quatres.




jueves, agosto 26, 2010

Vamos...

0
Esta vez el deseo es no estar allí, pero ese mensaje debe funcionar como manotazos de curiosidad para el otro y porque no alimentarlas con un tibio: “¿qué pasó?”
De regreso se pregunta: hace cuanto que ese camino no le pertenece?, cuantos días pasaron desde aquella tarde en que volvió a reencontrarse?
Vuelve escuchar: “te brillan los ojitos bobito” en boca de desconocidos y corre al baño mas cercano para encontrar un espejo y poder afirmarlo.

Ya no se sienta en un café esperando la lluvia tan solo para cumplir el capricho de ver la gente corriendo tratando de cubrirse.
Ahora corre inventándose autos que están por cruzar en medio de una lluvia fina, sus discos empezaron a sonar sin función random, volvió a pensar con corazón de chocolate y hasta tiene un jardín con ruedas que lleva un bolso lleno de predicciones.
Empieza a sonreír, aunque aun esa sonrisa tenga el tamaño de una ventana de chat.

Escucha a los demás, pero sus latidos solo activan su velocidad, y está decidido, porque quiere que todo, como el mundo empiece a girar, no quiere mas función pause en su vida, quiere tardes, noches y madrugadas como previas a esas mañanas donde los ojos no solo se oculten atrás de sus anteojos. Quiere las bebidas de su bar preferido derramadas en su cuerpo, y aunque sabe que quizá no falta millones de años luz, no se detiene porque esta seguro que hasta el universo empieza a complotar.

Empezó eso que llaman todos con diferentes nombres y quizá necesite su nuevo lugar.
Por eso va a tomar su monopatín para ir a buscarla.
Va a dejar que se vea sonrojada en sus ojos, y no más en silencio piensa responderle: a cualquier lugar.