¿El último?
¡Siempre decís lo mismo!
Chau.
El calefon que se apagaba.
El horno para las papas noissettes.
La heladera vacia (O en su defecto llena de comida chatarra).
Mi vecina maltrataniños.
Mi otra vecina exhibicionista.
La Sra. portera cara de buena onda.
Las expensas buchonas.
Los peces en mi baño.
El surtidor de bebidas.
¡El mensaje de texto de mi amigo preguntandome por enésima vez el piso!
Las previas no tan buenas.
¡LAS previas!
Los joints.
Viviana Canosa en mis madrugadas de insomnios.
Helados Capricci.
Videoclub: La esquinita.
Pizzeria Matute.
Comida china: Chao Fen (antes odiada).
Delivery de bebidas: Non stop.
La limpieza los domingos al mediodia.
El sillon que disfrutó conmigo al Huracán de Cappa.
Su musicalización.
Su silencio.
Habré olvidado algo mas de esas pequeñas "grandes" cosas del dia a dia. El lugar no se vuelve gigante, nosotros nos sentimos chicos. Hasta que un dia, te das cuenta que es todo lo contrario.
domingo, enero 31, 2010
jueves, enero 28, 2010
Cuando el misterio se acaba.
Por
Lucky
2
Por Lucky
Cuando lo cuentas, tu mejor amigo te mira a los ojos y levanta su ceja izquierda (solo la izquierda) con esa mirada de “Aquella esquina es dudosa para dejar el auto”. Tu jefa te pide que vayas a preparar el mate para hacer el recreo mas ameno mientras te incomoda con un “Y si vos no querés estar de novio ¿Por qué estás mal?”. Tu hermana te ayuda a colocar la mochila dentro del baúl, dando inicio así al pacto de paz que enmarcará las vacaciones mientras te dice:
Hna: ¿Ella te pidió no verte mas?
Tu: Digamos que sí pero, en realidad, es un poco más complejo.
Tu mejor amiga simplemente te envía mensajes haciendo referencia a algún chiste que hayan hecho en la radio y eso es más que suficiente para generar una sonrisa complice en tu boca y recordar que ya es tiempo de abrocharse el cinturón.
Está oscuro afuera y los gritos de ansiedad comienzan a enmudecerse frente a los límites que se van rompiendo. Las distancias comienzan a llamarte la atención cuando caes en la cuenta de que nunca has estado tan lejos de casa. Y así como los kilómetros comienzan a sumarse uno tras otro hasta perder la cuenta en el cuaderno del acompañante tu también comienzas a perder el miedo a recordar lo sucedido la noche anterior. Esas palabras que tanto practicaste escuchar pero se hicieron esperar pese al desgaste de su bondadoso corazón. Fuiste, una vez más, a decirle que la querías. Sabías que no alcanzaría, que no bastaría tan poco río para llenar su turbulento mar. Pero aún así, sin demasiadas intenciones de desmenuzar los porqués, tenías esperanzas de que fuese suficiente. Y en tu mundo lo era. Esa tierra donde el silencio es vencedor, por sobre las multitudes, en batallas antiguas al borde de las montañas, donde los colores no se cuentan con los dedos de las manos, donde el futuro no se vive sino que se construye como producto del presente. Pero en el suyo no. En el suyo tú simplemente habías perdido toda chance de dejarte caer y confiar en no golpearte. Y como precavido que siempre has sido y un poco ansioso tal vez también, habías leído las últimas paginas del libro sin conocer siquiera el rollo de esta historia. Asíque lo aceptaste. Bajaste la cabeza y descendiste por una calle curiosamente vacía. Trataste de elaborar con los músculos faciales tu mejor cara de cine pero tus articulaciones estaban ásperas. Las piernas te pasaban y el camino de regreso a casa parecía ser más largo que el de partida ¿Qué era esa sensación? ¿Acaso estabas… triste? E irguiendo tu postura para contestarle a cada uno de los interlocutores mencionados, preguntas ¿Acaso es pecado que lo esté?
No es la persona adecuada ni tú lo eres para ella. Las diferencias entre ambos son más grandes que las coincidencias. No eres lo suficientemente fuerte hoy para formar la base de los cimientos de una relación mañana. Las caricias no fluyen por encima de los pretextos, simplemente no se sienten cómodos juntos ¡O lo que diablos fuese! No tienes razones para estar triste. Eso dicen.
Ojala fuese cierto pero la realidad es que no necesitas razones para estarlo, basándote en la teoría de que el corazón y la razón son viejos enemigos que se han respetado mutuamente a lo largo de la historia. Así como la gravedad de un hecho narrado en un diario no varía ante la falta de un título que lo resalte o el nombre de la sección que lo encasille, el sentimiento que produce un desencuentro sentimental puede ser más doloroso de lo que el título conlleva. Lo bueno si es breve, dos veces bueno y si lo bueno implica también un desafío, podría convertirse en el torneo ganado con el cual retirarse de los campos de juego. Los nombres, las diferencias, los sentimientos desencontrados, los remises y la primera cena que tuvo el paradójico condimento de ser la última, no pudieron doblegar tu ambición.
Hoy desabrochas tu cinturón y no sabes si esperar un llamado o simplemente resignarte al adiós definitivo. Pero que no cuestionen el porqué de tu tristeza. Es como cuestionar el anochecer, tras las vivencias de otro día.
lunes, enero 25, 2010
Las melodías para dos
Por
Monki
3
Por Monki
-A.k.a. dice:
Es raro pero cada persona q tuvo protagonismo en mi vida siempre se queda con partes musicales..... viste cuando relacionas a las personas con temas...
es como si la música se adueñara de ellas o al contrario
-Mer dice:
eso siempre pasa. Por momentos está bueno, por otros no. Angustia. Depende.
-A.k.a. dice:
No, opino lo contrario para mi siempre esta bueno... Ahora depende de vos como recordas a esa persona
-Mer dice:
Si, por un lado es lindo. Pero a veces cuesta. No se..
-A.k.a. dice:
Pero a ver.. con el tiempo siempre uno termina sonriendo.
-Mer dice:
Eso es muy cierto. De verdad que es asi. No se, uno comprende más a la distancia. En realidad creo que se está más tranquilo.
-A.k.a. dice:
Aunque el resto, tu familia, tu amigos, no lo entiendan uno necesita empezar a construir esa distancia para empezar a sonreir.
-Mer dice:
si... Es lindo sonreir.
-A.k.a. dice:
¡Es verdad! ¡Y contagia! (sobretodo si llegas a usar una remera amarilla de Morrissey) ¿Te acordas? Jaja.
-Mer dice:
Jajaja, Si. La tengo. Le quite las mangas pero la tengo. La uso.
-A.k.a. dice:
¡Nahhh, jodeme! ¡Exijo pruebas! ¡Es unica!
-Mer dice:
Jajajaja
-A.k.a. dice:
(es en este momento q si esta conversacion fuese en vivo, vendria ese silencio...)
-Mer dice:
....
Jaja
-A.k.a. dice:
O la risa
Jajajaja...
-Mer dice:
Ambas, Jejeje.
Los hits, los no hits, las bandas under, no tan under y todos los discos que formaron parte de tu soundtrack de esa relación que te hicieron dejar. ¿Le decis adiós a esos temas o los encapsulas para después escucharlo con una sonrisa.?
¿Se acuerdan de aquella persona que una noche les vino a confirmar que la vida nunca deja de ser una caja llena de sorpresa?
¿Se acuerdan de aquella persona que logro sorprenderlos aun después de haberle dicho adiós?
Daniel, un gran amigo me dijo alguna vez… que la vida es como un mar de reencuentros y desencuentros. Cada uno se encarga de escribir nuevamente su historia, pero ¿Por qué nos duele tanto si sabemos que todo esto al final será una pagina más?
¿Por qué pensamos que este cuestionamiento solo queda de un solo lado?
Yo (como muchas personas) tengo la mala costumbre de no dejar de asociar mis historias de vida con algún tipo de música. Y no hablo de esa estúpida exclamación: ¡Ay, ese era nuestro tema!
Después de unos cuantos meses empiezo volver a encariñarme con aquellos temas que ya no eran mios.
¡Vuelvan a hacerlo!
¿O piensan que solo aquellas personas que una noche vino a devolverles todas esas frases, miradas, mimos, besos, abrazos, merecen tenerlas?
La vida . . . eso, la vida.
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